Posteado por: Mario Vírico | Septiembre 27, 2007

Claroscuros de un genio pop

tintin_et_moi.jpgServidor no es muy amigo de los documentales. Mentira, me encantan. Lo que detesto es esa snobista revalorización que del género (si es más viejo que la tos, joder) se ha ido haciendo durante los últimos años, dando cobijo a muchos trabajos prescindibles y, en su gran mayoría, vacuos. Un buen documental, vaya en pos del retrato íntimo o del testimonialismo objetivista, no debería jamás resguardarse en su carcasa de género sacro/artefacto investigatorio. Eso se llama aburguesamiento, un término que anula esa pretendida subversividad de la que presumen sus exponentes más recientes. Lo dicho no quiere decir que andemos faltos de documentales brillantes (en montaje, en enfoque, en habilidad narrativa). Uno que debe destacarse por infinidad de motivos es ‘Tintin et moi’, un turbador estudio sobre la vida de Hergé.

Construido en base a las entrevistas que Numa Sadoul realizó al belga y mediante un uso de la música y el montaje que lo presentan como una suerte de thriller metafísico, el documental realiza un viaje interior por las emociones y la no siempre coloreada existencia del artista. Es realmente desasosegante el segmento donde Hergé relata un sueño recurrente que le tiene sumido en un profundo estado de angustia, un sueño donde todo es absolutamente blanco… El propio Hergé lo interpreta como una alegoría de su bloqueo creativo, pero sabe también que esconde mucho más y su malestar se acrecenta, por lo que recurre a la psicología con tal de deshacer ese estado. En ese momento uno se siente tentado a releer su obra y encontrar lecturas que antes, y sin la revelación de estos documentos, eran prácticamente invisibles.

Otra obsesión de Hergé fue la pérdida de contacto con su amigo de la infancia Chang, que cobró diversas formas a lo largo de su obra, siendo ‘Tintin au Tibet’ la que mayor tristeza desprende, donde el autor incluso alude a los sueños premonitorios. Hacia el final asistimos al conmovedor reencuentro entre ambos, aunque Hergé confesaría también que le disgustó el tratamiento sensacionalista que algunos medios de la época destilaron de esa reunión, tan necesaria y ansiada por él era.

Se trata además el frustrante proceso que supuso el incompleto ‘Tintin et l´Alph-Art’, que desde su título advertía de un giro conceptual en el tratamiento del reportero del tupé.

Una obra maestra dentro del género, de excelente factura técnica y pese a lo que pueda sugerir, nada dada al sentimentalismo gratuito. Hergé va desnudándose a medida que Tintín se desvanece, quedando el autor despojado de la protección que su creación/emblema le ofreció durante tantos años. Gracias a este documental, ya he dicho, los cuadernos de Tintín adquieren una nueva dimensión. Aquí se retrata con respeto pero sin concesiones a este grande del arte, tristemente ignorado por aquellos que consideran el Cómic una degeneración populista de la Pintura.


Respuestas

  1. No conocía la existencia de este documental. Me llema mucho la atención lo que pueda rodear al ‘Arte Alfa’, pues es una pena que la reflexión de Hergé sobre el arte quedara inacabada. Se dice que hasta consideraba matar a Tintín en ese tebeo…

  2. Lo había olvidado y es cierto, en el documental se toca también ese tema, aunque Hergé, y teniendo en cuenta que su salud era frágil, no quiso decir mucho. Lo que sí se respira en sus declaraciones es una fuerte sensación de ahogamiento, como si Tintín hubiera dirigido de algún modo su vida.
    Ya digo, hay momentos muy descarnados en este trabajo, tal vez por ello me gustara tanto.

  3. Tampoco conocía la existencia de este documental y me lo apunto vigorosamente para hacerme con él cuanto antes. Soy bastante fanático de Tintín, pese a que algunos vean en ello una increíble paradoja por ser al mismo tiempo un demente seguidor del cómic de superhéroes. Que les den.


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