
Primero fueron los Bradley, familia disfuncional y majareta. Norteamericanos y sin embargo tremendamente cercanos y universales. Pese al mugriento encanto que derrochaban todos y cada uno de sus miembros fue Buddy, el hijo mayor, quien protagonizaría su propia serie. ‘The Bradleys’ se adelantó en muchos aspectos a los Simpson, e incluso fue más allá. Los amarillos de Groening son demasiado llanos y predecibles al lado de los tarados que Peter Bagge ideó. Lo que en Springfield es jocosidad chispeante y agilidad cartunesca, en el Jersey de los Bradley es depresión, neurosis y mezquindad. Los personajes de Bagge son un pozo sin fondo, siempre capaces de un más difícil todavía si de ser rastreros se trata. Los Bradley, de tener precedente, lo tendrían en los personajes de ‘Soap’ (aquí ‘Enredo’).
‘Hate’ fue la puesta de largo de Buddy Bradley, perdedor por vocación, bichejo despreciable y amargado que acaba refugiándose en Seattle con su amigo Leonard, un hedonista alelado y buscavidas. Y pese a que ‘Hate’ transcurría inicialmente en la entonces emergente Seattle, apenas se trata el tema del grunge salvo en un par de historietas que cubren el debut de Buddy como manager. El rock siempre está presente en ‘Hate’, pero su importancia es tangencial. El meollo de las crónicas de Bradley está en su desastrosa existencia y en sus patéticos intentos por enderezarla.
Y mientras tanto Buddy vaguea, critica y manipula; pero sobretodo odia. A sí mismo, a quienes le rodean. Nadie está a salvo de Buddy.

El estilo de Bagge se mueve entre dos de sus (declaradas) influencias capitales: Robert Crumb y Charles Schulz.
De Crumb están la misoginia y la escatología, aunque lo primero se aprecie en lo discursivo y no en lo gráfico. De Schulz encontramos ocasionales e inesperados (porque quiebran el tono de ‘Hate’) momentos tiernos y hasta inocentes, además de una orgullosa austeridad en el detalle de los escenarios. Como el mismo Bagge admitía, su inspiración le debe mucho a la cultura de las tiras cómicas de periódico. Algo evidente en el expresivo blanco y negro de las primeras entregas y en personajes como Lisa o Leonard, que daría paso a una nueva etapa (en la que Buddy vuelve a Jersey) editada en color y mucho menos sugestiva que la anterior.
Donde Bagge se luce es en los diálogos, pura neurosis (finisecular decían, pero la maldita persiste…) y hastío vital. En los bocadillos de ‘Hate’ es habitual encontrar grandes verdades. No siempre universales, pero siempre formuladas bajo la más hiriente de las formas. En ‘Hate’ no es difícil encontrarse a uno mismo, a su prójimo; los tenebrosos noventa y su huella indeleble. Más cerca de Douglas Coupland que de Brett Easton Ellis, Bagge consiguió con su primer capítulo retratar a más de una generación. Un discurso no tan derrotista como lo pintaron, y aún hoy urgentemente necesario.
Por lo arriba apuntado el humor de Bagge no es simpático ni accesible; el título de la obra es harto explícito. El dibujo tampoco lo hace muy apetecible, pero una vez familiarizados el sello de Bagge se revela único. Sus descacharrantes y absurdas licencias personales sí invitan a la carcajada, además de que refuerzan el magma discursivo de la obra.
No apto para seres bienpensantes ni buenos samaritanos. Para disfrutarlo uno tiene que haber odiado mucho.



Excelente post!…
Qué duda cabe de que The Bradleys y sus variantes constituyen la vanguardia del arte gráfico y narrativo más underground, nihilista y cañero. Pero siempre humano.
Qué poco te prodigas, Starman…
Por: Adrián Massanet el Enero 18, 2008
a las 8:39 am
ya me has picado, no he tenido la oportunidad de leer a Bagee, pero ahora cae seguro.
Por: BORJA el Enero 19, 2008
a las 4:50 pm
Precisamente me pillas acabando el primer tomo de “Odio” integral, después de años y años desde que leí los primeros números sueltos de la serie.
Hay algo entre siniestro y entrañable en los dibujos e historias de Bagge, puede que por la cercanía con la que retrata la vida de un “loser” cualquiera y uno, que tiene su corazoncito, se identifica mucho más de lo que le gustaría con las andanzas de Buddy y compañía.
Por cierto, Bagge escribió y dibujó una historia para “Spider-Man” realmente hilarante, jajaja, pobre Peter Parker…
Por: The Devil Rules the World el Enero 24, 2008
a las 3:46 pm