Posted by: Starman | Marzo 29, 2008

Changes

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Muchos aseveran prorrogar el espíritu del Bowie glam, del alienígena mutante, epítome del rebelde total, ¿pero cuántos fueron más allá del vampirismo literario y existencial de ‘Hunky Dory’? Porque ‘Hunky Dory’ no fue más que el primero de una serie de pasos tan naturales como coherentes, el intermedio lógico y necesario entre el mercader y la criatura intergaláctica.

Lo mismo podría decirse del jamás justamente valorado Freddie Mercury. Otra influencia mal asimilada, que sólo conoce digno apéndice en la garganta y modos del fugaz y genial Andy Wood, perla, esqueleto de Mother Love Bone.

Jamie Stewart, cabeza pensante y sufriente de Xiu Xiu, zanja el debate con su último trabajo al enfrentarse a ‘Under Pressure’, poniendo la carne y el alma sobre la mesa.

Xiu Xiu es un proyecto (es imperante: tacharlos como banda abarata su propuesta) abiertamente desagradable y esquinado, donde el diario personal de Stewart y la ambición experimental de éste se funden ora sí ora no. Su música es constantemente intermitente. Amorfa en su superficie y perfecta en su fondo. Xiu Xiu no invita sino reta.

Cualquier músico inquieto y medianamente honesto se sentirá irremediablemente identificado con Stewart. La democracia punk del do it yourself no acaba con ni en el punk. El peso del universo privado pide ir más allá, forzar límites incluso si ello implica riesgo; Xiu Xiu tiende a lo circense, la impostura vocal de Stewart lo grita a menudo. Stewart es uno de esos creadores humildes pero a la vez osados, retuerce el verbo y con él el ritmo y la harmonía. Stewart es Martin Riggs, el Mel Gibson de ‘Lethal Weapon’. Le quieres sin saberlo, lo que pasa es todavía no le conoces de cerca.

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‘Women As Lovers’ quedará como el disco donde Stewart se complace de presentarnos su primera purga con visos de ortodoxia, si es que ese calificativo cabe en su obra. Su amorosa lectura de ‘Under Pressure’, donde alterna indistintamente el rol de Bowie y el de Mercury, es el umbral definitivo. Es por ahí, y finalmente, donde Stewart se viste de amable. Pero no es su primer acercamiento al mainstream: ya puso bocabajo el ‘Fast Car’ de Tracy Chapman, sirviéndose de lírica ajena para recrear un discurso orgullosamente hiriente.

Pero que nadie se abalance: siguen siendo Xiu Xiu. Ritmos programados adosados a instrumentaciones áridas, reverb cochina que apesta a cuarto de baño y un Jamie Stewart tan elegante como desesperado. A Scott Walker le han perdonado sus metadramas, ya nadie recuerda el clasicismo de ‘It´s Raining Today’… el oyente permeable y permisivo es el gran enemigo del progreso, ya saben. Sí, hablo de esos que se doblegan a los designios del periodismo cool.

Pero todos somos Stewart. Lo que ocurre es que el bueno de Jamie no tiene miedo a desnudarse, cosa noble y bizarra en estos días de impostura y neurosis.

Supongo que es lo que Xiu Xiu pide, un par de cojones y unas orejas limpitas.

Responses

Para mi Xiu Xiu es cansino, hastiante y está sobrevalorado, en el orden que se quiera. La película me procesa una opinión similar, por cierto.

Entiendo muy bien las sensaciones que le provoca Xiu Xiu. En mi primer contacto con su música sentí algo parecido, pero en un momento concreto de mi vida les di una segunda oportunidad y me atraparon. Cabe decir que por aquel entonces andaba intoxicado de soledad, supongo que fue así como se estableció el vínculo.

La película… pues no he tenido el placer o la desgracia de verla. Contándome lo que me cuenta creo que seguiré sin hacerlo.

Un saludo.

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