Posted by: Starman | Abril 16, 2008

Cautivos del hype

¿Por qué la Opinión le debe tanto a films como ‘Lost in Translation’ (ejemplo que escojo por su inagotable poder de invocación cretina) y mucho más a, -uno que elijo no por capricho, sino por algo peor: neura privada-, ‘The Lookout’?

Ay, la semiótica y su búsqueda del autoerotismo con coartada intelectual…

Ay, la errónea asunción de que el Cine debe analizarse según un Código, ese vicio cochino de clasificar condescendientemente bajo términos como maestría, corrección y mediocridad…

¿Qué puto Código? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Seguro?

Pongámonos en situación.

‘Lost in Translation’ es una mierda a la vez que un film acogedor en su pulcritud. Su guión hace gala, entre otras cosas, de esa xenofobia (que no racismo) tan estadounidense, sí, pero ese mismo guión es capaz de escapar a muchas tentaciones: a lo arty, a la introspección gratuita y al guateque de maniquíes.

No me he vuelto loco, simplemente le he buscado la bisagra al film, porque toda obra tiene una o más. Esta es una intención que se subestima para luego desestimarse. ¿Qué sentido tiene conjugar una lectura constructiva con una degradante? ¿Qué valor le concede eso a mi opinión, eh? ¡Mi opinión! Ambas preguntas y tan vanidosa declamación no me pertenecen a mí, se las he robado a la Opinión, a la Crítica.

No es cuestión de embarcarse en la prosecución de la Objetividad, porque eso es un grial, un vellocino, una quimera que debe inspirar, guiar, pero jamás determinar. Sí es necesario un mayor derroche de humildad, evitar imponerse al producto tratado y concederle el margen que descubrirá nuestra propia ignorancia en lugar de invertir el proceso inyectándole un criterio tarado al análisis, cebándolo de opiniones parciales e incompletas y sellando la bravuconada con el Yo y sus previsibles destellos de hedor.

Trucos a emplear:

a) Mecerse entre la primera y la tercera persona para fintar al lector e imposibilitarle la entera asimilación del texto. Que nadie vislumbre mi carencia de criterio, vaya: si no tengo de algo pues presumo de ello

b) Emplear la cobardía como cuña verbal. Así uno se abstendrá de expresarse salvajemente, escribiendo siempre desde la comodidad del Catálogo de Jóvenes Eruditos (formal, notable, descenso cualitativo, no sé lo que me digo pero suena convincente…)

c) Aseverar, aseverar mucho y con arrogancia. Eso sí, siempre desde el burladero

d) Jamás retractarse por un mal análisis o una opinión infundada, eso es de aficionados

e) Los prejuicios no nos liberarán al invitarnos a superarlos, sino que nos harán sus putas y esclavas

f) Yo soy el protagonista. No, mejor aún: el protagonista soy Yo. Nadie antes ha sido capaz de hallar tantos defectos o virtudes en tan compleja obra de arte…

g) Cuando digo “formal” me refiero a que es una mierda incapaz de sorprenderme, pero como soy cobarde y amante de Don Eufemismo (de noche se la achurrupo, pero sólo de noche y en sábado) lo dejo en “formal”

h) A mí no me grita ni mi padre, esto es capital

Ahora es mi turno, y merecen que les explique porqué ‘The Lookout’ ha supuesto una revelación.

Scott Frank es un guionista que no ha hecho un film de guionista, y eso siempre es interesante. Supone una doma del ego creativo, un síntoma de modestia que, al contrario de lo que reza el tópico, no da lugar a un trabajo discreto sino a una obra seria. La seriedad es muy importante, pero no me la busquen en cine quincuagenario que son unos aburguesados. ‘The Lookout’ es muy mansa y muy humilde, y esconde una densidad enorme. Y por ello es un film perfecto para destapar las flaquezas y las adicciones de los plumillas de pro, aquellos que no se enteran de nada, que gotean incultura no asumida y se visten con cultura autoimpuesta. Además, se molestan en ocultar celosamente su hastío y desagrado ante films como éste, con lo que se reafirman en su postura sin saberlo.

¿Para qué tanto esfuerzo en negarle a una película sus cualidades más obvias? ¿Por qué ese empeño en catalogarlo todo de acuerdo al gratuito y vagante binarismo? Me temo que ni ellos mismos lo saben, y lo que es peor: ni ellos mismos son capaces de descifrar sus enmarañados textos, ensaladillas de terminología mal asimilada, lecturas alcoholizadas e improbables y boutades elitistas. Rehúyen la que es su verdadera función, o al menos aquélla que deberían haber asumido al escribir desde su chabola dorada: escribir sobre Cine y no sobre lo que ellos han extraído de un visionado, a todas luces, deficiente.

¿Quieren conocerles? Yo estoy impaciente por presentárselos.

Y por favor, no se pierdan su instructivo blog.

Mañana por la tarde tienen un cita con el Plan 9 en ‘Hoygan, que somos hunibersitarios’.

Ya es primavera en Starman Magazine.

Responses

Starman, se lo digo clarete que tengo prisa: tiene usted un talento extraordinario para la crítica salvaje y fundamentada. No deje de escribir. O mejor: escriba más y más furioso.

Fíjese que eso mismo opino yo de muchos escritores del Cultura/s de La Vanguardia. La enciclopedia de la boutade y la cita por la cita. Y suscribo a Tones, me encanta cuando tiene el día furioso.

Lo mas curioso de esta gente es que no se rien cuando escriben “temporalmente permanente”, es mas, los imagino uniendo estos vocablos con el ceño fruncido y henchidos de orgullo. Obvia decir que aquel sin sentido del humor tampoco sirve para hablar con seriedad.
Me uno a la loa, aunque cambio “furioso” por “sensato”. Hay que reivindicar la rabia, demostrar que podemos estar jodidos pero nunca impasibles.

‘Lost in Translation’ es una mierda a la vez que un film acogedor en su pulcritud. Su guión hace gala, entre otras cosas, de esa xenofobia (que no racismo) tan estadounidense, sí, pero ese mismo guión es capaz de escapar a muchas tentaciones: a lo arty, a la introspección gratuita y al guateque de maniquíes.

Opino igual que usted y sin embargo esta peli me encanta me parece pequeña y exquisita como una buena tapa. siempre me ha jodido que sea xenofoga(se dice asi) pero esos planos robados en medio de Tokyo y ese estupendo personaje que es Billl Murray y ese excelente culo…y ese hotel… y tal…

Leave a response

Your response:

Categories