Posteado por: Mario Vírico | Junio 2, 2008

Rambo somos todos: Sí a la guerra

Moralizar al John Rambo morrelliano sin salir mal parado es cosa casi del azar, o no. Stallone, consciente o no de su talento innato, creó al primer individualista humillado convertido en un héroe honorado como consecuencia de tal humillación. Ése es Rocky Balboa, y la compasión por su causa vencida pero moralmente vencedora, jugó el más importante papel por el que Rocky es hoy cultura popular. El Rambo de Stallone es un personaje con las mismas resonancias de héroe cabal que el de Rocky, aunque la diferencia de estilo de vida entre ambos los haga poco compatibles. First Blood, la película, era una honesta puesta al día del veterano de guerra lleno de heridas que por dentro no le cicatrizan, una sobrecogedora aventura urbaneta de un personaje en busca de la humildad civil que se ve obligado a retomar las armas y quitarse de en medio (de encima, mejor dicho) a aquellos que más respeto deberían mostrarle. El Rambo de First Blood es un extraordinario y letal hallazgo de supervivencia, héroe por accidente y asesino sin más huevos que serlo. No sé si por suerte o qué (en caso contrario, no se conocerían las secuelas), Rambo no moría al final, como ocurría en la novela, por mucho que se filmara un final alternativo con Rambo volándose la sesera, luego mostrado en un flash-back de la cuarta entrega.

Todo esas cuestiones morales de aplauso cobrarían un sentido radicalmente distinto en su continuación, la delirante Rambo: First Blood II, la ya mítica odisea de metralla humeante, flechas de pólvora, explosiones y honor al país de las hamburguesas en un solo dialogo de un George P. Cosmatos inspirado y portentoso. En ella veíamos ya al Rambo convertido en héroe de acción musculoso y patriótico por excelencia, y es aquella secuela que libraría toda suerte de interpretaciones fascio e imitaciones europeas de baratillo. El guión, de James Cameron y, de nuevo, el propio Stallone, era un mero vehículo pirotécnico para el lucimiento idealista y físico del protagonista, pero la estupenda fotografía de John Hora, quien hizo ya las mil maravillas en Aullidos de Joe Dante, la banda sonora de Jerry Goldsmith, las maneras de un Cosmatos en plena forma, como nunca antes lo estuvo, justificarían su éxito, por encima del ensalzamiento decididamente fascista de las últimas palabras de Rambo, que politizan del lado de la extrema derecha lo que hasta entonces había sido un magnífico y exótico espectáculo de acción por la acción. Aún así, la ambigüedad a ese respecto siempre acompañó al excombatiente greñudo más famoso de la historia. En vista del éxito arrollador de esta primera secuela, el propio David Morrell, autor de la novela que lo empezó todo, la novelizó, llegando hasta hacer lo propio con la siguiente secuela.

Rambo III es algo ya más tosco y prescindible, pero igualmente disfrutable. Una sinvergonzonería con Rambo luchando del lado de los afganos, en guerra con los rusos. Stallone, pese a quien pese, es un autor que, cuando quiere, es capaz de lo mejor. Como guionista ha demostrado de sobra su valía. Su genio resurge en momentos puntuales de Rambo: Firts Blood II, pero en esta tercera entrega destacamos, y por los pelos, una de las primeras conversaciones que mantiene con su amigo del alma, el Coronel Trautman, ése estupendo e irónico “he pegado unos cuantos tiros” que suelta cuando un afgano le pregunta si ha combatido alguna vez, y muy poquito más. Consciente de la celebridad del personaje, tanto Stallone como el director, Peter McDonald, son incapaces de brindarnos la más mínima originalidad, limitándose a tejer una estrambótica pero entretenida lucha de machos casi indestructibles en continua guerra interior y exterior. Las escenas en el túnel son la leche, eso sí, y la ambientación que, en parte, provocó las sucias y candentes condiciones del rodaje, también ayuda bastante a terminar de ver este caduco dechado de exquisito y barato exhibicionismo y explotación comercial de segunda división, digno, por otro lado.

Monstruosa, en el mejor sentido, es John Rambo, la cuarta y más siniestra aventura belicista del superhombre vestido de fuego e intelectualmente armado de cólera e impulsos homicidas confesos. Prácticamente sin guión y dirigida ahora por Stallone, es un compendio de gore hiperrealista y espectacularidad formal apasionante, que recuerda a las exploitations italianas que glorificaban, de un modo u otro, al icónico Rambo. No busques más, o tal vez sí: la seguridad de poder encumbrar a un autor fiel a sí mismo y sus convicciones, sin miedo a nada. Ya hay planeada una quinta entrega con un Rambo existencial en un entorno más tranquilo y sin asesinatos, creo haber entendido. Stallone se confirma, pues, gracias a John Rambo y su último y también reciente Rocky, como el primer cineasta heroico, y clásico, de nuestros tiempos. Para que luego digan que Rambo era la crianza de lo impersonal y un simple hecho monetario que le lamía el culo a los republicanos.

Rambo somos todos, nos dice Starman, y no sé tú, y me da igual, pero yo me siento Rambo. No hay paz a nuestro alrededor ni en nuestra alma, sino caos, y sólo hay alguien que puede poner cierto orden a base de hostias, dadas y recibidas: tú mismo. Cosa de Rambo, vamos.

Toby Dammit


Respuestas

  1. maestro!
    que he montado un feed comunal (y descomunal) que aglutina las entradas de un montoncillo de webs de cine de calidad media-alta, entre ellas la tuya, espero que no te importe (si te importa, la quito). la gracia del asunto esque se me actualiza solo con todas las novedades cinéfilas de la internete.
    lo he puesto aquí http://listocomics.com/cinefilias/ y me haría ilusión que lo ojeases.
    por supuesto, si te parece que me falta enlazar alguna otra web cinéfila, no te cortes y sugiere las que te gusten, que la cosa todavía está en construcción pero me molaría que llegase a ser algo chulo y potente que atrajese visitantes.
    (para aparecer en esta lista no es necesario poner ningún enlace recíproco, sólo es necesario tener un blog de cine que no sea muy malo y que se actualice de vez en cuando, pero obviamente si quieres enlazar el invento, se agradecerá)
    un abrazaco!

  2. Cagonlaleche, sólo un comentario a esta entrada y encima no tiene nada que ver con el post…

    Una pena que esta idea de Starman no nos haya pillado en plena fiebre pro-Stallone, cuando todo el mundo pareció descubrir de repente que Rocky y Rambo les habían molado toda su puta vida pero se habían hecho los tontos para no ser confundidos con fachas o tontolabas americanizados.

    John Rambo, el personaje, la(s) película(s), es grande y se merece un homenaje así. Si nada se tuerce pronto aportaré mi bala.


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